domingo, 17 de mayo de 2009

A veces, descubrimos un tesoro en el momento justo. Este poema llegó a mí a través de uno de mis preparadores de las oposiciones. El profesor nos dio el texto y yo me dispuse, una vez más, a realizar la engorrosa tarea de diseccionar un poema desde un punto de vista lingüístico. Lo que me sorprendió fue que, en la primera lectura, me conmovió como pocos poemas lo han hecho. Me acordé de mi abuela, de su casa, sus fotos, su ausencia. Hacía escasamente 3 meses que había muerto. Luego me fueron descubriendo todo lo demás: las aliteraciones, el simbolismo fónico, la perfecta estructura interna, los encabalgamientos, la sufijación precisamente escogida...

Y que el poema fue escrito por su autor en memoria de su abuela, Aurora.

O es por esas ciegas ansias terrenales
que sienten los fantasmas por las cosas
que usaron y que aún buscan
perdidos en un tiempo que se les ha negado
por lo que he entrado aquí. Ajadas y solemnes
cuelgan sobre los muros fotografías de época:
una niña vestida de tul blanco,
una madre muy joven asomada a una cuna
y otros retratos tuyos a edades muy distintas
(y la invisible muerte adivinada
entre los fondos neutros color sepia).
Qué busco no lo sé. Y ahora que has muerto
estoy en esta sala. Aquí, en las siestas
y en los atardeceres, muchas veces te he visto
teclear el piano. Cerrada está la tapa
y un mantillo de polvo se ha posado
y anticipadamente muestra
lo que empiezas a ser, tu exacto rostro.
Voy mirando tus viejas partituras:
Rosa del azafrán y tangos y habaneras.
Y sus fechas (1920, 1935) amarillecen. Sé
que los años marcan compases de sonidos,
la pausa de un silencio.
Mas yo trazo tu nombre, Aurora, sobre el polvo.
Y aunque duele ese nombre, que es de luz presentida,
sé que estarás ahora vecina de la luz. Ella te acoja
a otro lado del tiempo
y conmigo te escriba y como yo te nombre.



José Julio CABANILLAS, Palabras de demora.

Título
: Palabras de demora
Autor: José Julio Cabanillas
Editorial: Renacimiento
Colección:
Calle del aire
Páginas: 50
ISBN: 84-86307-93-7
Año: 1994
Precio: 9 euros
Encontrado en: La Casa del Libro

5 comentarios:

Angelus dijo...

Me gusta mucho el comienzo del poema, esa primera oración y la referencia a los fantasmas; y es que a mí, los fantasmas románticos, no los que dan miedo, me pueden: "El fantasma y la Sra. Muir" y "El retrato de Jennie".

Un saludo en espera de nuevos textos.

Angelus dijo...

Tras escribir el anterior, me he pasado por "Mercado de Espejismos" y la última entrada no tiene desperdicio: Benedetti se ha salvado, pero Gamoneda ha quedado tocado, sobre todo por el lado personal. Gran post: una lección poética y psicológica.

Suntzu dijo...

Gracias por el comentario y el aviso. Llevo un par de horas bicheando por ahí acerca de la polémica Gamoneda-Benedetti.
Te he mandado un correo.:)

~¿si él=Sol, io=Andromeda?~ dijo...

♦^^¡Chevere /Cool! También me gusto mucho el principio. or ke me hace pensar en ke no debemos aferrarnos a lo material ke "supuestamente" vemos en este contradictoria, engañoso,... lugar. ¡Gracias por kerer compartir, ser/estar akí, etc...! Att. vuestra: Odi^^♣

Suntzu dijo...

Andrómeda (te llamo así porque no se ve bien el nombre), bienvenida y gracias a ti por pasar por aquí y darle vidilla a esto.

Un saludo.