Las identidades

sábado, 8 de junio de 2013

Ayer compré Las identidades, último libro de poesía (hasta el momento) de Felipe Benítez Reyes, aunque yo no distingo entre obra en prosa y en verso porque a mí todo lo que escribe me parece poético. Hoy, en lugar de dedicarme a lo que debería, he pasado la tarde leyéndolo. En general (ha habido de todo) es un libro que me ha gustado mucho. En él el autor roteño ahonda en cuestiones ya muy trilladas, pero que de su mano adquieren otra perspectiva, otro matiz. Así, el tiempo, el ser, el olvido, el pasado, el yo... Son algunos de los temas recurrentes de esta obra que tiene versos, sencillamente, magistrales.



 En general, me ha parecido un poemario muy borgiano a ratos, que me ha aportado cosas y que ha puesto en palabras sensaciones o pensamientos que andaban errabundos en las neblinas de mi pensamiento, lo cual agradezco y detesto (ya no les daré forma yo)  a partes iguales.

Dejo aquí un poema (no es el que más me ha gustado, pero ese me lo guardo):

MITOS

Todos los mitos nos afectan. Todos
somos, en esencia, paradigmas de un mito:
somos Apolo o somos Dafne,
la carrera imposible hacia otro cuerpo,
el temor a otro cuerpo;
somos Caronte en la noche de hospital,
mientras lloramos en un pasillo de luz fría
el tránsito de alguien al lugar sin espacio;
somos el Minotauro en el laberinto
de toda incertidumbre,
somos la soledad de Polifemo, somos
Sísifo y somos la Arcadia y Eldorado
y un fauno.
                       Somos
qué.
 


2 comentarios:

Angelus dijo...

¡Dichosos los ojos! Borges, inmejorable referente. Yo ando ahora deglutiendo el irracionalismo fúnebre del último Gamoneda. Saludos.

Suntzu dijo...

¡Hola, Angelus! ¿Cómo fue la deglución de Gamoneda? Yo, la verdad, ni lo intento.

Un abrazo.